Las fiscalía de Hildesheim (Alemania) ha abierto una investigación para decidir si abre un proceso penal contra Karl Munter, exoficial de las SS nazis, por una serie de declaraciones que realizó en una entrevista televisada por el canal NDR el pasado diciembre, según ha informado este 31 de enero una portavoz de la entidad a Panorama, el programa para el que se grabó la citada entrevista. Se cree que dichas declaraciones podrían constituir un delito de incitación al odio —’Volksverhetzung‘, en alemán—, por el que Munter podría ser condenado a hasta cinco años en prisión.

Munter, que hoy tiene 96 años, fue uno de los implicados en la Matanza de Ascq, ocurrida en la Francia ocupada de 1944, muy cerca de la frontera belga. En ella, 86 franceses fueron asesinados como represalia por el descarrilamiento de un tren alemán debido a la detonación de un explosivo colocado por miembros de la resistencia.

Hoy, casi 75 años después, Munter ha provocado un gran revuelo al justificar lo ocurrido: “Si yo los arresto, yo respondo por ellos. Y si tratan de salir corriendo, tengo el derecho de dispararles“, declaró en la entrevista.

Además, cuestionó que la cifra de judíos víctimas del Holocausto fuera de seis millones. “No había seis millones de judíos en Alemania en aquel entonces. Eso ya ha sido desmentido. […] Esa cifra, seis millones, es incorrecta”, afirmó.

Al ser preguntado si sentía arrepentimiento por los sucesos de 1944, respondió: “No, no me arrepiento en absoluto. […] ¿Por qué habría de arrepentirme? No realicé ni un disparo”. Munter aseveró rotundamente que su implicación en la masacre se limitó a su “mera presencia física”, sin apretar el gatillo.

Munter fue condenado ‘in absentia’ a muerte por las autoridades francesas en 1949. Sin embargo, para aquel entonces él ya había vuelto a Alemania. Ahora, el veredicto ha prescrito —pues la legislación francesa contempla un plazo de 20 años para la ejecución de condena—, y, de acuerdo a la normativa europea, un ciudadano de la UE no puede ser procesado por crímenes ya juzgados en otro Estado miembro. Lo anterior se traduce en que Munter no ha cumplido ni un solo día en prisión por tales acontencimientos.

La Matanza de Ascq sigue estando fuerte y agriamente arraigada en el imaginario colectivo de los habitantes de aquella región francesa. Tras los sucesos de 1944, unos 60.000 obreros fueron a huelga en Lille —provocando la mayor huelga en la Francia ocupada—, y unas 20.000 personas acudieron al funeral de las víctimas.