José María Barreto, diplomático peruano durante la Segunda Guerra Mundial
José María Barreto, diplomático peruano durante la Segunda Guerra Mundial

José María Barreto se desempeñó como Cónsul General del Perú en Ginebra, Suiza, en los años de la segunda guerra mundial. Nacido en Tacna, en 1875, este diplomático de carrera era también un notable periodista, fundador de la Revista Letras junto a Ruben Darío “Rodo” y otros afamados escritores peruanos. Asimismo, dirigió el diario oficial El Peruano.

Barreto fue miembro de la Real Academia de Historia y de la Real Academia Geográfica de Madrid, así como de academias de historia y geografía de Brasil y Bolivia y de la Asociación de Derecho Internacional de Washington.

Su padre, Federico María Barreto sirvió en las Fuerzas Armadas del Perú, con el rango de coronel de infantería, y su hermano, Federico, fue conocido como el “cantor del cautiverio“.

En 1938, durante su gestión diplomática en Ginebra, el Ministerio de Relaciones Exteriores de su país impartió la orden de que todos sus consulados en Europa se abstuvieran de emitir visas a extranjeros, haciendo especial énfasis en prohibir el otorgamiento de visas a los judíos en particular.

Abraham Silberschein, Director de RELICO, una ONG judía en Suiza, financiada por el Congreso Judío Mundial, pidió audiencia con el cónsul Barreto y le exhortó que emitiera pasaportes peruanos a judíos perseguidos por el nazismo.

En 1943, la policía suiza solicitó aclaraciones a la Embajada peruana por la emisión de un pasaporte de dicho país a un judío alemán llamando Gunther Frank.

Según su propio testimonio escrito, Barreto emitió 27 pasaportes peruanos a judíos, incluyendo a 14 niños, “a pedido del Comité de Protección Intelectual de Refugiados” para salvar las vidas de las personas en los campos de concentración alemanes que esperaban ser enviados a su muerte“. Historiadores estiman que Barreto logró salvar las vidas de 58 judíos

Luego de que esta acción llegó a la atención del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, dicho órgano gubernamental ordeno la anulación de dichos pasaportes y el cierre del Consulado del Perú en Ginebra. Además, Barreto fue despedido de su cargo y destituido del servicio diplomático de su país.

En el 2014, José María Barreto -que había fallecido en 1948- fue declarado Justo entre las Naciones por Yad Vashem, la Autoridad del Holocausto de Israel. Dos años más tarde, otra peruana, residente en Francia, Isabel Weill Zuzunaga recibió la misma distinción.

En total 8 personas de origen latinoamericano han sido reconocidos como Justos entre las Naciones; dos brasileros, dos chilenos , una cubana, un salvadoreño y dos peruanos.

En una declaración conjunta, el presidente de la Fundación Wallenberg, Eduardo Eurnekian y su fundador, Baruj Tenembaum resaltaron “la gesta heroica de José María Barreto, un diplomático que no dudó en contradecir las órdenes impartidas por su gobierno a fin de seguir el dictado de su conciencia. Su actitud heroica, le costó su carrera diplomática. Nuestra ONG tiene como meta la de reconocer el bien. Es por ello que hemos decidido conmemorar el legado de este valiente diplomático mediante una serie de programas educativos que serán dados a conocer en un futuro cercano“.