Un ingeniero informático que trabajaba en un banco chino ha sido sentenciado a 10 años y medio de cárcel por retirar el equivalente a un millón de dólares de cajeros automáticos sin que quedara constancia de esos movimientos, informa South China Morning Post.

Qisheng Qin, responsable de un centro de desarrollo tecnológico del Huaxia Bank en Pekín (China), descubrió hace más de dos años que un fallo en el sistema operativo de su empresa impedía el registro de las extracciones de dinero alrededor de la medianoche.

En noviembre de 2016, introdujo unos códigos informáticos para evitar que saltaran las alarmas y comenzó a sacar sumas entre 5.000 y 20.000 yuanes —unos 740 y 2.965 dólares, respectivamente— desde una cuenta que servía para realizar pruebas.

Una inspección ejecutada en una sucursal de otra ciudad descubrió esa actividad irregular y Huaxia Bank reportó el incidente a las autoridades de China en enero de 2018, cuando su empleado ya había retirado más de siete millones de yuanes, poco más de un millón de dólares.

Como no había avisado a sus superiores, Qin fue arrestado dos meses después, alegó que había obrado así para analizar el fallo de seguridad por su cuenta —estimaba que hubieran ignorado sus advertencias— y devolvió el monto completo: parte se encontraba en su cuenta y otra la había invertido en bolsa.

Aunque violó sus reglas de seguridad, los responsables de Huaxia Bank aceptaron la explicación de su trabajador y reconocieron que sus pruebas ayudaron a la empresa a ahorrar tiempo y dinero, así que el retiraron todos los cargos contra el sospechoso.

Sin embargo, la Justicia de China desestimó esos argumentos porque este hombre mantuvo el dinero todo ese tiempo y hasta se benefició económicamente del proceso, así que encarceló a Qisheng Qin el pasado diciembre. El acusado recurrió a un tribunal de apelaciones, que mantuvo el fallo a finales de enero.