El acuerdo entre los cinco grupos parlamentarios presentes en el hemiciclo andaluz ha aupado a un miembro del partido ultraderechista Vox a la Presidencia de la Comisión legislativa de Cultura y Patrimonio Histórico, de la que dependen las políticas de Memoria Histórica de esta región española.

La formación ultra, presidida a nivel nacional por Santiago Abascal, sostiene con sus 12 diputados a la Ejecutiva formada por el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs) gracias a un pacto en el que figura, entre otras cuestiones, la derogación de la Ley de Memoria Histórica de Andalucía y su sustitución por una Ley de Concordia.

De esta manera, los grupos han cerrado un acuerdo para repartirse la Presidencia de las 18 Comisiones: cinco para el PP, cuatro para Cs, también cuatro para el Partido Socialista Obrero Español de Andalucía (PSOE-A) –que fue el partido más votado en las elecciones celebradas el pasado 2 de diciembre–, dos para Adelante Andalucía y una para Vox.

“Infamia” o “desgracia” han sido algunos de los calificativos recibidos

La dirección de esa Comisión a manos de Vox ha sido interpretada por muchos como un gesto simbólico de los otros dos partidos conservadores hacia su apoyo fundamental.

La vicepresidenta cuarta del Congreso de los Diputados de España, Gloria Elizo, ha manifestado que “no hay bandera que oculte semejante infamia“.

Otras personas conocidas también se han sumado a las críticas, como la actriz Anabel Alonso, que ha ironizado diciendo que “igual levantan otro valle de los Caídos“.

El diputado nacional del Partido Socialista de Cataluña (PSC), Marc Lamuà, opina que es toda una “declaración de intenciones” y lo califica de “desgracia”.

Otras muchas personas anónimas han resaltado el vínculo del partido de Abascal con el franquismo y la paradoja de dejar en sus manos una Comisión que tenga que decidir sobre la regulación legislativa en este asunto: