El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD, por sus siglas en alemán), que forma parte de la coalición de gobierno con la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU), propuso reconsiderar la participación de Berlín en el acuerdo de la OTAN sobre compartición nuclear, alcanzado la década de 1950, informa este martes The Wall Street Journal, citando a su fuente en la formación política.

El convenio en cuestión permite a EE.UU. desplegar sus armas nucleares en el territorio de Alemania y usar sus aviones militares para el lanzamiento de las bombas en caso de un ataque contra Europa. Sin embargo, tras la salida de Estados Unidos del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF, por sus siglas en inglés) que regulaba el número de misiles estadounidenses en Europa, los miembros del SPD decidieron revisar su intención de continuar apoyando dicho acuerdo.

El periódico indica, que según expertos, EE.UU. tiene unas 180 bombas nucleares B61 en Europa y aproximadamente 20 de ellas se encuentran en Alemania.

No es “apropiado para el tiempo”

“No pensamos que el acuerdo sobre compartición nuclear sea todavía apropiado para el tiempo”, indicó el vicepresidente del SPD, Ralf Stegner, mientras que el vicepresidente de la facción de este partido en el Bundestag, Rolf Mützenich, afirmó que la compartición nuclear por parte de Alemania “no necesariamente significa” que Berlín deba colocar armas nucleares de EE.UU. en su territorio. Mützenich citó como ejemplo a otro aliado de Estados Unidos, Canadá, que no tiene armas estadounidenses de este tipo en su territorio.

Sin embargo, el vocero de la canciller alemana, Angela Merkel, indicó que Alemania seguirá “apoyando plenamente la estrategia defensiva nuclear de la OTAN” y que no hay “ninguna razón para debatir este aspecto de la disuasión” de la Alianza. Al mismo tiempo, la portavoz de la OTAN precisó que el apoyo de los aviones de los aliados desempeña un papel “central” en la realización de su misión.

Además, en el contexto del posible cambio de la política alemana, el embajador estadounidense en Berlín, Richard Grenell, hizo hincapié en que “las fuerzas nucleares de la OTAN están aquí [en Alemania] para disuasión y defensa”. “Este es un compromiso que la Alianza hizo conjuntamente. Alemania debe cumplir con este compromiso“, subrayó.

A pesar de que el partido de Merkel sigue apoyando el acuerdo, la decisión de su socio en la coalición puede ser “trascendental“, precisa el medio.

Anteriormente, el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, había manifestado un fuerte rechazo a la posibilidad del despliegue de misiles nucleares estadounidenses de alcance medio en los países europeos, un escenario que podría plantearse tras la decisión de EE.UU. de retirarse del tratado INF, firmado con la URSS en 1987. Este acuerdo bilateral previene el desarrollo y despliegue de este tipo de armas y en el caso de que Washington rompa con esa prohibición, afrontará una “amplia resistencia” por parte de Alemania, anunció Maas.