Un británico que había ganado casi 10 millones de libras esterlinas (unos 12,9 millones de dólares) en la lotería vive ahora del trabajo duro tras despilfarrar su fortuna organizando orgías con drogas y carreras de destrucción en su mansión, pero no se arrepiente y asegura que la bancarrota fue lo mejor que le sucedió en la vida, informa The Sun.

En 2002, cuando ganó esa importante suma de dinero, Michael Carroll tenía apenas 19 años. Desde entonces, se dedicó durante la siguiente década a una vida de lujo y excesos, gastando cerca de 13.000 dólares al día, ostentando sus costosos automóviles y joyas y llevando a la cama, según él, a unas cuatro mil mujeres en ese tiempo.

Sin embargo, ese estilo de vida agotó finalmente su fortuna, por lo cual el hombre actualmente no tiene ni casa ni coche propio.

Ahora, a sus 35 años, se gana la vida talando leños y cargando sacos de carbón de hasta 50 kilos sobre los hombros para una empresa vendedora de combustible en Elgin (Moray, Escocia). Para ello, se levanta a las 6 de la mañana y trabaja hasta 12 horas diarias.

“Mis 10 millones de libras se esfumaron en apenas diez años, pero no lo lamento”, declaró Carroll, añadiendo: “Lo que fácil viene, fácil se va”.

“En la vida lo importante no es el dinero”, dice, y aunque cree que “quizá suena desquiciado”, admite que nunca ha sido más feliz que cuando volvió a trabajar. Y concluye: “La gente muchas veces me pregunta qué se siente haber perdido todo ese dinero”. A lo cual les responde: “No lo perdí, lo gasté”.

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