La tregua comercial entre China y Estados Unidos no se ampliará más allá de la fecha límite, establecida el próximo 1 de marzo. Así lo afirmó hoy uno de los representantes del país norteamericano que se encuentra en Pekín para una nueva ronda de negociaciones, informó el diario hongkonés South China Morning Post.

El subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro y nominado estadounidense a presidir el Banco Mundial, David Malpass, respondió hoy “no” al ser preguntado por periodistas sobre si se ampliaría el plazo.

El equipo estadounidense, dirigido por el representante adjunto de Comercio Exterior, Jeffrey Gerrish, no hizo más declaraciones sobre la situación de las negociaciones. Tampoco sobre las expectativas de esta nueva ronda, la tercera, que comenzó ayer en la capital china.

Ambas partes celebrarán reuniones preparatorias durante tres días, previas a las negociaciones de alto nivel, previstas para los días 14 y 15 y en las que participarán, entre otros cargos, el viceprimer ministro chino Liu He, el representante de Comercio Exterior Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Ayer, una portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino se limitó a apuntar que esperan que las conversaciones “den buen resultado”, aunque los expertos creen que cerrar un acuerdo definitivo es complicado debido a las exigencias de Washington.

Los principales problemas planteados por el Gobierno dirigido por Donald Trump son la protección de la propiedad intelectual, la transferencia forzada de tecnología, los subsidios de Pekín a las compañías locales, los robos cibernéticos, los controles cambiarios o el acceso al mercado del gigante asiático.

De todas formas, la agencia estatal de noticias china Xinhua afirmó que la última ronda de negociaciones -celebrada en Washington a finales de enero- produjo “avances importantes”.

Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, acordaron una tregua comercial de 90 días el pasado 1 de diciembre, lo que significó la suspensión provisional de la subida del 10% al 25% de los aranceles estadounidenses a productos chinos valorados en US$ 200.000 millones.

Pese a que el líder estadounidense descartó encontrarse con Xi antes del 1 de marzo si no hay un acuerdo definitivo, South China Morning Post especula con la posibilidad de que ambos líderes se reúnan en la isla de Hainan (sur de China), en Pekín o en Palm Beach (Florida) a finales de marzo.

Desde el 1 de diciembre, Pekín ha adoptado medidas de buena voluntad como la bajada de aranceles a los vehículos importados de EE.UU., la reanudación de la compra de soja de ese país o la presentación de un proyecto de ley para prohibir la transferencia forzada de tecnología.

Agencia EFE