Los restos de un portaviones estadounidense USS Hornet (CV-8) hundido hace más de 75 años fueron encontrados a finales de enero por el buque de exploración submarina Petrel. El casco fue hallado en el fondo del océano Pacífico a 5.400 metros de profundidad cerca de las islas Salomón.

En las fotografías publicadas por los investigadores se puede ver que, a pesar de haber pasado tres cuartos del siglo en el fondo del mar, el casco e incluso muchos pequeños elementos del barco están bastante bien conservados.

El USS Hornet no es el primer barco que encuentra la tripulación del Petrel, que es parte de uno de los proyectos filantrópicos de Paul Allen, cofundador de Microsoft y billonario estadounidense recientemente fallecido. Entre otras iniciativas patrocinadas por el empresario están el programa de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (conocido por su acrónimo en inglés como SETI) y el Stratolaunch, el avión más grande del mundo.

La misión del Petrel consiste en buscar y documentar naufragios históricos, con especial atención en la Segunda Guerra Mundial. Dispone de los aparatos técnicos más avanzados, inclusive dos vehículos submarinos, uno autónomo y el otro operado con control remoto.

El USS Hornet fue torpedeado en varios ataques de aviones bombarderos japoneses el 26 de octubre de 1942, como parte de la batalla de las islas de Santa Cruz, uno de los mayores enfrentamientos marítimos de la historia. De las cerca de 2.200 personas que formaban la tripulación del USS Hornet, 140 no sobrevivieron aquel día. Otras tuvieron tiempo de evacuarse del barco condenado a yacer en las profundidades.