Bryan Kinsel Harlan, un cazador de trofeos estadounidense, provocó indignación en Pakistán después de que se fotografiara junto con el cuerpo sin vida de un marjor de Astore, una especie de cabra salvaje de espectaculares cuernos en espiral que se considera el animal nacional de ese país asiático.

El empresario, natural de Texas, pagó 110.000 dólares para disparar al animal en la región de Gilgit-Baltistán, en el Himalaya, en el norte de Pakistán. Una fotografía en la que Harlan posa orgulloso con el cadáver del majestuoso animal enfureció a muchos.

Fue un tiro fácil y cercano. Me complace tomar este trofeo”, dijo Harlan después, citado por The Washington Post.

“Soy de Estados Unidos, no hay mucha gente de Estados Unidos que venga aquí como turista. Creen que es peligroso. El problema es lo que muestran los medios. No es peligroso. México es más peligroso que Pakistán“, agregó Harlan en una conferencia de prensa improvisada después de la cacería.

¿Medida de conservación?

La población de este mamífero en el Himalaya en Pakistán, India y Afganistán ha ido disminuyendo como resultado de la deforestación, los ejercicios militares, la competencia con el ganado doméstico por el alimento y la caza furtiva. En 2011, solo quedaban aproximadamente 2.500 marjores en la región.

Para detener ese declive, Pakistán prohibió la caza local, pero continúa permitiendo que los extranjeros cacen no más de 12 machos por temporada en “áreas de conservación comunitaria”.

“Lo que sucedió en esta búsqueda del marjor de Astore es un excelente ejemplo de lo que sucede cuando un cazador y una aldea se unen con un entendimiento común de conservación”, explicó Harlan, que agregó que esta práctica “reduce la caza furtiva” y aumenta “la cantidad de inversión extranjera”.

De esta manera, las autoridades pakistaníes buscan ayudar a las comunidades locales, ya que los fondos obtenidos de la caza se distribuyen entre los residentes empobrecidos y aislados de la zona, que reciben el 80 por ciento del dinero, mientras que el resto es para las agencias gubernamentales de vida silvestre.

Se informa que la iniciativa ya ayudó a salvar a la especie de la extinción en 2015, cuando la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza cambió su estatus de ‘especie en peligro de extinción’ a ‘casi amenazadas’, en parte gracias a esa medida.