Estados Unidos está haciendo uso de un programa secreto para sabotear misiles y satélites iraníes, de acuerdo con funcionarios gubernamentales de la actual Administración —y de otras que la precedieron— que aseguran trabajar o haber trabajado en la ejecución de dicho programa. La información fue proporcionada en condición de anonimato al diario The New York Times (NYT).

Según las fuentes, los dos intentos fallidos de lanzamiento de satélites realizados por Irán—el 15 de enero y el 5 de febrero—, hacen parte de un “patrón de fracasos de 11 años” que podría atribuirse a los esfuerzos de Washington por “socavar” el poderío militar iraní y “aislar su economía”, puntualiza el artículo.

El informe reconoce que es imposible medir el éxito, el impacto o incluso la existencia de dicho programa, pero pone de manifiesto la alta tasa de errores en los lanzamientos del programa espacial iraní —de un 67 % en comparación con el promedio global, que es de un 5 %— como prueba de la supuesta efectividad del sabotaje norteamericano.

“Piezas y materiales defectuosos”

Los funcionarios citados afirman que el supuesto programa secreto nació durante la presidencia de George W. Bush y ha estado deslizando “piezas y materiales defectuosos” dentro de la cadena de suministros de la industria aeroespacial iraní. Si bien la iniciativa permaneció inactiva durante la mayor parte de la Administración de Barack Obama, Mike Pompeo, actual secretario de Estado, revivió el programa en 2017, cuando se convirtió en director de la CIA, revelan.

Con la ayuda de la Agencia de Seguridad Nacional (la NSA), este organismo de Inteligencia habría buscado la forma de “subvertir fábricas, cadenas de suministros y lanzadores”. Por ejemplo, la interrupción de un vuelo podría ser provocada por un pequeño cambio en una válvula o la alteración en una parte del motor, entre otras modificaciones, detalla la publicación.

Aunque la CIA se negó a hacer comentarios al respecto, las fuentes anónimas solicitaron a The New York Times no publicar los nombres de los proveedores específicos involucrados, ya que estos aún se utilizan como conducto para hacer llegar los materiales defectuosos. 

Debido al clima de tensión provocado por las sanciones, Irán se ha visto obligado a obtener sus suministros en “mercados negros e intermediarios sombríos”, objetivos en los que la CIA ya habría logrado “penetrar” e infiltrarse.

A pesar de que resulta difícil corroborar toda esta información, Teherán podría estar sospechando de la existencia de esas intromisiones. En 2016, Amir Ali Hajizadeh, jefe del programa de misiles iraní, acusó a EE.UU. de “infiltración y sabotaje “ al complejo de misiles de su país, mucho antes de que el presidente Donald Trump se retirara del acuerdo nuclear.

Por su parte, expertos aeroespaciales citados por el diario estadounidense advierten que son muchos los factores que pueden obstaculizar un lanzamiento; desde una mala sincronización hasta una mala soldadura o simplemente “la mala suerte”. Según destacan, algunos de los problemas de Irán podrían ser el resultado de averías “normales”.